El matrimonio ha muerto

Actualizado: 13 feb


Los primeros registros de matrimonios documentados en la historia de la humanidad, tienen lugar en Mesopotamia y son de alrededor de 2,350 años antes de Cristo, pero si buscamos en la biblia este existe desde los primeros 2 humanos creados por Dios cuando les dijo: "Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra", Génesis 1: 28. Luego más tarde se reafirma en Genesis 2: 24. "Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne".

 


Cuando buscas una definición básica sobre el matrimonio es algo muy bonito y simple, un hombre y una mujer con objetivos comunes qué trabajan para alcanzar unas metas mientras se dan compañía. El problema es cuando vamos a lo específico añadiendo el asunto cultural, social y por consiguiente legal. Piénsalo de esta manera, hombres y mujeres se siguen enamorando y parejas se siguen creando por todos lados, estás parejas siguen queriendo formalizar sus relaciones y llevarlas un paso más adelante, luego por todas las razones que la vida puede ofrecer, llega el rompimiento de estas parejas, el "divorcio" y este es el génesis de la idea de pensar que el matrimonio está muerto.



Verás en la definición básica del matrimonio no existe tal cosa como un contrato legal, ni siquiera en la biblia se establece esto, sin embargo, cuándo mezclamos lo social, cultural y legal con el matrimonio obtenemos la definición actual de matrimonio qué es: Unión de dos personas mediante determinados ritos o formalidades legales y que es reconocida por la ley como familia. Estás estipulaciones legales que forman el contrato del matrimonio son el origen del problema y es lo que crea ese malestar general con respecto al matrimonio. Veras, no es que las parejas no quieran estar juntas, es que no quieren la responsabilidad legal de formar una sociedad de bienes gananciales y todas las consecuencias de esta.


¿Sera un asunto de Igualdad?

Son en su mayoría los varones los que rechazan la idea del matrimonio y no por la división de los bienes, es porque si la pareja llega a tener hijos, la responsabilidad económica del bienestar de los hijos, por lo general termina o se percibe que termina en las manos del varón. Las normas sociales patriarcales y machistas exigen que los hombres sean invulnerables, siempre fuertes y autosuficientes. Esta forma de pensar se ve reflejada en la mayoría de las sentencias judiciales, solo basta con preguntarle a cualquier hombre divorciado cuál es su estado emocional social y financiero. No te lo dirá con estas palabras, pero en definitiva será lo que sienta. Es como si el matrimonio realmente no terminara y en la mayoría de los casos el hombre se ve obligado a pasar una manutención desproporcionada y que no necesariamente será usada por el menor, y en algunos casos tiene que pagar manutención especifica a su expareja, incluso después de que la mujer tenga otra pareja y conviva con ella, y esta nueva pareja aporte al hogar de la mujer. El hombre tendrá que seguir pasando este dinero y entonces queda el varón con una carga económica insostenible y en muchos casos este se ve imposibilitado de empezar una nueva vida junto a otra pareja, porque su situación económica no le permite desenvolverse como un candidato apropiado. Cuando miras la responsabilidad del matrimonio desde una perspectiva financiera, este no es un buen negocio para el varón. ¿Sera está la razón por la que las estadísticas muestran que las mujeres desean el matrimonio más que los varones? Claro, esto no son todos los casos, pero es la perspectiva más accesible. Y por supuesto que nos gustaría conocer el otro lado de la moneda, así que te invito a que dejes tu comentario para poder explorar más este tema.

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