Eutanasia: ¿Crimen o Derecho?

Actualizado: 13 feb

Podríamos pensar que todo está dicho al respecto y que cada cual tiene derecho a decidir en su vida como le parezca, pero la realidad es otra y este es un tema en el que hay una alta polarización. Y algunos piensan que esto solo se trata del paciente que desea terminar con si vida, pero no es así.


 

Esto es algo que no solo afecta al paciente, también afecta a la familia que este deja atrás, y no nos olvidemos del profesional médico que tiene que efectuar el procedimiento. Este también tiene derechos y no necesariamente este de acuerdo con la decisión del paciente.

Unos de los puntos que los detractores argumentan con regularidad y al que se le teme bastante es el de que la idea de la eutanasia sea implantada a la conciencia del paciente y esto puede pasar voluntaria o involuntariamente, y esta idea podría no estar en el mejor interés del individuo. Esto puede pasar por la desesperación del paciente al recibir la insensible contestación de: "Ya no hay nada más que pueda hacer por usted".

Es muy fácil olvidar que un día tiene 24 horas, 1440 minutos en los cuales una persona con dolor puede pensar muchas cosas. En mi experiencia personal puedo decirte que se lo que es estar con una persona que siente dolor todo el tiempo. Y a lo mejor estás pensando en un dolor intenso con gritos de angustia, pero no. El dolor constante tiene la capacidad de afectar la psiquis del individuo. No hace falta que sea intenso, sí el dolor es constante este puede llevar a la incapacidad del individuo y hacer que el paciente este vulnerable, y es esto lo que puede exponer al paciente a presiones externas para terminar con su vida por parte de personas sin escrúpulos o inclusive personas cercanas a las cuales el paciente ama. La eutanasia puede convertirse en una salida fácil y puede conducir a un tratamiento menos riguroso para pacientes terminales, así como una alternativa más económica tanto para los gobiernos, como para las compañías aseguradoras. Todos sabemos que los costos de tratamiento para enfermedades como el cáncer son prohibitivos para la mayoría y estos no se estarían practicando actualmente si no fuera porque son sufragados por aseguradoras y gobiernos.

Pero saltándonos todos los escenarios donde pueda llevarse esta situación de mala manera, centrémonos en el asunto y pensemos en los pacientes de enfermedades invalidantes o de enfermedades terminales. Es en el momento de la incapacidad o del dolor y dentro de la desesperación del paciente donde surgirán los pensamientos e ideas de terminar con su vida. Es en este punto donde hay que preguntarse, si se obtiene un buen cuidado paliativo, ¿Puede este cuidado hacer la diferencia y cambiar la opinión del paciente? Estos cuidados se concentran en mejorar la calidad de la vida, ayudando al paciente y sus cuidadores a tratar los síntomas de las enfermedades y los efectos secundarios de los tratamientos, como dolor y también de facilitar apoyo psicológico y social, así como de la continuidad en los cuidados y atención permanente del paciente necesitado.

Los deseos del paciente tienen que respetarse y no me opongo a la eutanasia, pero mi pregunta siempre será la de ¿Le estamos dando todas las alternativas a este paciente? ¿O tal vez solo le decimos: "Ya hemos hecho todo lo que podemos hacer por usted"?

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